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Búsqueda en el Tibet: Fue Heinrich Himmler, un acérrimo nacionalista y romántico idealista, el encargado de probar que los pueblos germánicos eran los descendientes de la raza superior aria. Bajo las órdenes de Hitler el gobierno financió expediciones al Tibet, que fueron enviadas en busca de pruebas de la existencia de la raza de superhombres. Una vez terminada la guerra en 1946, durante un interrogatorio llevado a cabo por el ejército norteamericano, un científico de la SS que había dirigido una de las principales expediciones al Tibet describió su primer encuentro con Himmler: "Himmler hizo alusión a su creencia de que la raza nórdica no había evolucionado, sino que había descendido directamente del cielo para asentarse en el continente desaparecido y que antiguos emigrantes de la Atlántida habían fundado una gran civilización en Asia central". Las poblaciones del Tibet fueron sometidas a una completa inspección por los investigadores nazis, que trataron de encontrar lo que el partido acordó llamar rasgos físicos arios (frente estrecha, largos miembros y facciones angulosas). Esto fue en aumento hasta el estallido de la guerra, en esta época la búsqueda de pruebas de la raza aria se convirtió en un acto criminal todo por el interés de la ciencia. Comenzaron a sacrificar personas para experimentar con sus cuerpos. |
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