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Introducción: En los años 30 los nazis iniciaron en el techo del mundo, el Tibet, la búsqueda de pruebas sobre la existencia de antiguos sumos sacerdotes a los que consideraban sus antepasados. La creencia nazi de estos antepasados tenía como fundamento el establecimiento de las bases de una nueva religión en Alemania con Adolf Hitler como sumo sacerdote. Como inspiradora de la nociva cruzada de Hitler, existía la creencia que la pureza de la raza estaba siendo contaminada por las denominadas "razas inferiores" y que una vez libre de elementos extraños una nueva raza de superhombres arios dominarían el mundo. Esta era la interpretación nazi de antiguos mitos en un culto al creador que se remonta a miles de años en el pasado. Para probar su superioridad los nazis no dejaron ningún mito ni religión sin investigar, y adoptaron, en efecto, cualquier doctrina que pudiera aplicarse a la causa aria. Como fundamento a esta nueva doctrina, Hitler necesitaba eliminar a las otras religiones rivales. Para conseguir el control absoluto además de utilizar el poder mito se sirvió del ritual cristiano. Su círculo de amistades, muy vinculadas al ocultismo, le ayudarían a alcanzar sus metas. Entre ellos se encontraban: |
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| Esta nueva religión estaba basada en una misteriosa leyenda ancestral que contaba la historia de un continente situado en algún lugar del Atlántico norte. A este lugar se le llamó Atlántida. Estaba habitado por una raza de seres superiores que habían perdido la gracia cayendo en el mal y el vicio. Una gran inundación borró a estos seres de la faz de la tierra. Pero antes de ser destruidos por completo algunos sacerdotes escaparon en barca y navegaron hasta la India y las cimas del Tibet. Los místicos tenían la creencia que estos sacerdotes que lograron huir eran el origen de la raza aria elegida por Dios, de la que descendían todos los pueblos de Asia y Europa. Algunos místicos germanos sostuvieron que la leyenda de la Atlántida, era una historia cierta, y probaron que los arios fueron el pueblo elegido, descendientes de los seres superiores de la Atlántida que habían perdido sus poderes al mezclarse con simples mortales. | |