|
La sociedad de Himmler, sus fiestas y ceremonias:
|
|||
|
Al recluta de las SS, tras haber superado su entrenamiento, se le tomaba juramento, si era un oficial recibía una daga de las SS (un cuchillo de caza con el símbolo de las SS y el águila germana sobre su empuñadura negra). Esta daga era un bien muy preciado, grabadas en la hoja se leían las palabras: "Meine Ehre heißt Treue" (mi honor es la lealtad/fuerza). Los hombres de las SS recibían la daga en una solemne ceremonia, todos los miembros de las SS llevaban su anillo, pero a sus más cercanos colaboradores, la élite de la élite, Himmler en persona les daba el anillo con la calavera de la muerte. El anillo levaba grabado el nombre del propietario en el interior ponía: "A mi querido ..., Heinrich Himmler" se supone que esto representaba la estrecha relación que existía entre Himmler y las SS. En un discurso que Himmler dio a los oficiales de las SS, les decía: "No olvidéis que somos una orden de caballería de la que ninguno se puede retirar, que entramos en ella por derecho de sangre y a la que pertenecemos en cuerpo y alma". |
![]() |
||
|
Siguiendo las antiguas tradiciones paganas germánicas con las influencias propias de su educación católica, Himmler invadió las ceremonias familiares de las SS. Por ejemplo el bautizo de los niños se hace en una especie de capilla, y el altar lleno de símbolos de las SS, con un retrato de Hitler ocupando el lugar del crucifijo, con esto se simbolizaba, igual que antaño, que el niño estaba presentándose ante la comunidad de guerreros germanos. La ceremonia del matrimonio también se convirtió en un ritual de las SS; al estilo de las antiguas tribus germánicas, los oficiales de las SS hacían el papel de líder del clan presidiendo el matrimonio. El mismísimo Himmler ofició algunas de estas bodas, como la boda de la hermana de Eva Braun con un oficial de las SS. En la ceremonia se intercambiaban los anillos así como el pan y la sal, que eran los antiguos símbolos paganos de fertilidad y pureza de la tierra. El año nazi estaba marcado de fiestas extraídas del antiguo calendario germánico, como el festival de mayo que al inicio festejaba la fertilidad, fue transformado en una exaltación al nacionalismo y al poder militar. Hitler dijo: "En este día primero de mayo por todo el país se celebra la resurrección del pueblo alemán, fruto de su interna lucha interior". También se incluyeron tanto el solsticio de verano como el de invierno, y muchas otras más, las cuales adaptaron a sus necesidades. Los nazis comenzaron incluso a restaurar antiguos templos paganos, como el de Stenstein que estuvo dedicado al dios del sol. En este lugar durante el solsticio de verano un rayo de luz entraba por su única ventana iluminando un punto del altar. Aunque fue un lugar sagrado para las tribus germánicas, estaba lejos de ser uno de los extraordinarios templos dedicados a observar el movimiento del sol, sin embargo Himmler estaba convencido de que era una prueba de la inteligencia superior de los antiguos sacerdotes germánicos. |
|||
|
Nürnberg en 1934 |
En la Alemania nazi la celebración del solsticio de verano se convirtió en rito de muerte. Espectaculares escenificaciones, perfectamente orquestadas, se acompañaban de discursos que predicaban el sacrificio y el heroísmo. Una importante celebridad pronunciaba el discurso. Según la tradición era una fiesta dedicada a la vida y a los poderes del sol. En tiempos antiguos, la ceremonia de las hogueras simbolizaba el regreso del sol, en la Alemania nazi significaba un tributo al Führer. En la más importante de las noches, las tropas portando antorchas, formaban figuras simbólicas en la noche. Al finalizar el año, durante la larga noche del solsticio de invierno, se honraba los caídos por Alemania. Hitler manifestó en un discurso: "El solsticio de invierno no sólo representa el fin de año, también es la fiesta en la que recordamos a nuestros antepasados, donde el individuo toma conciencia de su insignificancia e intenta estar siempre alerta, permaneciendo unido a la eterna cadena de su linaje con auténtica humildad". |
||
|
El calendario de fiestas terminaba con la gran manifestación de Nuremberg ("el ritual de las masas"), allí el juramento entre el partido y el pueblo era renovado año tras año. Decenas de miles de nazis uniformados unían allí sus fuerzas. Las fiestas duraban una semana y estaban organizadas para atraer a las masas a un espectáculo de poder absoluto. Cuando un comerciante, por ejemplo, abandonaba su solitaria tienda y se unía a la masa enardecida, entonces se sentía alguien y eso le hacía feliz, junto a los otros era feliz, ya se había librado de su abandono. Era grandioso asistir a una concentración, existía una electrizante atmósfera mucho antes del comienzo. Al tiempo que el delirio se iba extendiendo por Alemania, Hitler dejaba claro lo que esperaba de la nación: "El partido es la cantera de donde surgirán los líderes políticos alemanes, su doctrina será inalterable, su organización será tan resistente como el acero, sin embargo tendrá la imagen de una orden sacerdotal". Las manifestaciones masivas nazis estaban orquestadas a la perfección para crear un ambiente emocional irresistible que recordara el fervor religioso. El motivo central de la ceremonia era Hitler. Todo había sido preparado para que Hitler pareciera una divinidad, un Mesías. |
Hitler en Nuremberg |
| Volver al menú principal |